Para leer esta edición de Standard Hoy, conviene despojarse de pasiones, intereses comerciales, propaganda, textos autorreferenciales y todo aquello que impida ver y analizar objetivamente una comparación entre normas con el mismo objetivo declarado (ambas se proponen como guías para implementar Mantenimiento Centrado en Confiabilidad, RCM), pero también con importantes (¿determinantes?) diferencias.
Por ello, y respondiendo a la pregunta pública realizada por el consultor, amigo y colega Edwin Guzman King CMRP (¿IEC 60300-3-11 o SAE JA 1012?), realizaremos una inédita comparación que busque aportar elementos mínimos para que cada cual llegué a sus propias conclusiones. Y esto será basado en los principios básicos de la normalización. Es decir, consenso, transparencia y coherencia técnica.
Lo común
Iniciamos por los aspectos comunes. Ambas normas son de aplicación voluntaria, exceptuando el caso se encuentren como condiciones en los términos de un contrato. Ambas, son guías para implementar el RCM. Y también, las dos presentan una estructura coherente que permite el despliegue de la metodología RCM. Ambas gestionan sus políticas de gestión de fallos a través de criterios decisionales y ambas se presentan con alta apariencia de profesionalidad y consistencia técnica.



