Por Luis Felipe Sexto
Lourival Tavares, hombre cordial, sencillo y respetable que muchos conocemos sea personalmente o a través de sus publicaciones ha perdido un poco de cabello, le han salido canas, usa lentes, es esposo, padre, abuelo. Ha envejecido físicamente pero hay algo que lo ha encapsulado en eterna juventud: su espíritu de trabajo y el orgullo de cuatro décadas de aporte constante en el campo del mantenimiento industrial.
Nos une la misma profesión; sin embargo, su larga y exitosa trayectoria me sirve para divulgar algunos reflejos de una experiencia que únicamente puede desprenderse de alguien que en su carrera atesora el ejercicio como supervisor, jefe de asesoría técnica de Itaipu Binacional, director por dos mandatos de la Asociación Brasileña de Mantenimiento (ABRAMAN), presidente del Comité Panamericano de Ingeniería de Mantenimiento de la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingenieros (COPIMAN de UPADI), profesor, conferencista y consultor.
A pesar de, en ocasiones, haber estado tan cerca, nunca el tiempo y la oportunidad fueron favorables. Finalmente el momento es propicio le pido colaboración y responde: